
A toda acción le corresponde una reacción igual, pero en sentido contrario
He visto con sumo interés los difíciles momentos que nuestros camioneros han pasado en la frontera con Francia.
He visto de forma dolorosamente increíble como un agricultor francés plantaba fuego a camión, luego con su tractor lo volcó, ante pasividad e un policía francés, mas aún como este policía grababa con su móvil el vuelco del camión.
Las relaciones con Francia han tenido su punto más alto en sentido de dificultad, de seria dificultad, de grave dificultad durante el periodo de Giscard d´Estaing y Jacques Chirac.
Giscard, intentó con la peor de las diplomacias evitar que España formara parte de la Unión Europea. “Era 1981, tenía a los agricultores franceses en pie de guerra, que temían la competencia, con razón, claro, de la buena agricultura española, y entonces en el 81 retrasó las cosas hasta que en el 85 ya era de cajón que entráramos en Europa”
En relaciona ETA Francia fue un santuario para los etarras.
Dos fueron los asuntos en que Giscard perjudicó a España: la lucha contra los etarras que se habían establecido en Francia, y que en este país gozaban de refugio, campos de entrenamiento y cobertura para cobrar sus chantajes, y el veto a la adhesión al Mercado Común. Calvo-Sotelo añade que, respecto a la lucha contra el terrorismo, “con la llegada de Mitterrand [socialista] al Elíseo, en mayo de 1981, las cosas empezaron a ir mejor”.
Jacques Chirac fue uno de los políticos que más se negó a aceptar la adhesión de España y también la de Portugal. Uno de los lemas que más repitió durante esos años fue “non à la adhésion de l’Espagne” (Le Midi Libre, 3 julio 1976). Uno de los principales motivos de ese discurso era su cercanía al mundo agrario francés, mantenida hasta el final de sus días (Libération, 28 septiembre 2019).
Fue bochornoso ver en tv como los mismos agricultores franceses que vaciaban nuestros camiones, luego robaban la fruta para introducirla en sus propios coches, la situación ha sido vergonzosa, vergonzante, con el ministerio de interior francés dejo abandonado a nuestros camioneros, más aun, como permitió actuar de forma impune ante la presencia de la policía francesa, más aún como esta estaba pasivamente viendo los ataque o incluso lo grababan con sus móviles.
¿Qué pasaría si ciudadanos españoles tratasen a las propiedades francesas en España de igual manera?
Hay venenos que sanan, pero sigo amando Paris
No hay nada mas eficaz que sentir en carne propia el daño que se hace al prójimo, es decir sentir en carne propia el dolor causado.
“A toda acción le corresponde una reacción igual, pero en sentido contrario”



