A media noche entre viernes y sábado un pensamiento no me deja dormir, así pues, decido plasmarlo en el ordenar.
La vida es una película.
Nos acomodamos plácidamente, a veces acompañados de un refresco y palomitas mientras esperamos ver la ficticia vida pasar.
Vemos a los actores de la historia unos buenos, otros malos, unos héroes, otros cobardes, otros villanos, unas damas gentiles, otras unas malhechoras, tal cual la vida misma, observamos en el disfrute a nuestros actores, creemos que ellos son la sal y la vida del film.
Al fin de cuentas ellos nos narran la historia.
Pero.
La música depende de la escena puede ser la marcha fúnebre de Mendelssohn, o la gaita de C Nuñez o Nessum dorna.
La música es importante puede ser candidata al Oscar.
Pero
A veces sobre todo en films en blanco y negro el técnico de luces juega un papel importante, tan importante que puede ser el autor del miedo el creador de sombras.
Pero
Y mientras ello transcurre nosotros seguimos en la observancia.
Pero
Pero nos olvidamos de alguien, de alguien que hace los contratos, nos olvidamos del productor que selecciona los guiones, a su gusto, selecciona el personal, nos olvidamos del que manda, el dueño y señor es quien pone el dinero, él decide la vida o la muerte del actor en pantalla, él es el dueño y señor.
Es decir, decide el hombre del dinero.
Todos los demás son marionetas, siervos, de quien es el dueño del dinero.
Así es la vida tal cual.
«LO QUE PUEDE EL DINERO»
Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;
al torpe hace discreto, hombre de respetar,
hace correr al cojo al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.
También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor..
Él crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdad hace mentiras, de mentiras hace verdades.
En resumen lo digo, entiéndelo mejor,
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor,
toda cosa del siglo se hace por su amor.



