
Sobre el karma y todo lo que le rodea, 20 libros no dicen todo, quien dice todo es la observancia de la vida.
El Karma
Este principio dicta que toda acción, pensamiento o energía que reúnas se te devolverá, sin importar que sean buenas o malas. En definitiva, cosechas aquello que has sembrado.
Es evidente que haz bien y no mires a quién, puede ser una buena teoría.
Hemos observado como buen padre o una buena madre han sacrificado la vida por los hijos, todo lo mejor que no les faltase nada, buena escuela y buena educación en casa, buenos ejemplos a imitar, conducta ejemplar de los padres.
Por ello esperamos que al finalizar la labor en este mundo, los progenitores, tengan el reconocimiento, el trato, finalicen la vida, como corresponde, de la manera mejor posible, sería lo lógico, pero.
Siempre hay un pero.
Los abuelitos esperaban, morir en la casa donde formaron la familia, su hogar, esperaban disfrutar de sus nietos, su últimas sonrisas y alegrías.
El labrador, dispone de buena siembra, buena tierra y espera recoger el fruto deseado, pero un imprevisto o la sequia o aguas torrenciales, dan al trate con sus deseos. No fue posible.
Algunas veces, que lo hay, hay padres, que ciertamente no son responsables, pudiéramos decir que son terriblemente irresponsables, y tienen un final feliz, sus hijos o hijas les perdona, los recoge y le dan el amor que él no supo dar.
Otras veces, buenos padres o madres acaban viviendo en una residencia, huérfanos de hijos y nietos, siendo bien atendidos, pero sin el calor de la familia, huérfanos de amor, carecen del amor que, si recibe el “niño” de la familia, con cuatro patas, chaquetita para el frio, y para que no se canse o moje, viaja en brazos, no sea que manche sus patitas.
Los libros dirán lo que dirán, pero la observancia de la vida, si no estamos ciegos y queremos ver, nos muestran otra lección, una lección real de vida.
No se puede obligar a amar, solo podemos educar en el amor.
Llorar en silencio y sin hacer ruido
“Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida,
deseosa de sí misma.
No vienen de ti,
sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos”.
Khalil Gibran, poeta, filósofo y artista libanés.

Foto- Chuang Yen Monastery en Carmel, NY la estatua de Buda mas grande del mundo en lugar cubierto, inaugurada por el Dalai Lama, Tenzin Gyatso



