“Destapando la verdad”. Manuel Dominguez III

El otro día hablábamos del Guernica de Picasso y Joselito el gallo.

Hoy hablaremos de William Shakespeare y su Romeo y Julieta.

La Historia de Romeo y Julieta, es un historia que se va repitiendo de tradición oral, la cantaban los juglares en distintas ciudades y cada cual a gusto de cada cual.

No es una creación original de William Shakespeare.

Un editor francés, Pierre Boaistuau, la incluyó en 1559 en el conjunto de Histoires tragiques de Bandello, traducidas al francés. En esta traducción se basó el autor inglés Arthur Brooke para publicar en 1562 su «Historia Trágica de Romeo y Julieta».

Es entonces cuando aparece William Shakespeare (1564-1616) y, recogiendo datos de lo escrito por Bandello en italiano, traducido al francés por Boaistuau y luego al inglés por Brooke, y unido esto a otra obra paralela y sobre mismo tema escrita en prosa por William Painter en 1562, arma su universalmente aclamado drama teatral «Romeo y Julieta», concluido en 1597.

Con el objetivo de ampliar la historia, y hacerla más personal, creó nuevos personajes secundarios como Mercucio y Paris.

La frase «todo necio confunde valor y precio» es de Antonio Machado. Aunque Quevedo acuñó una parecida mucho antes: “solo el necio confunde valor y precio” lo que para mi es lo mismo, Machado la leería de Quevedo pues la única diferencia es, todo, por solo, pero el concepto es el mismo.

Shakespeare, tiene el merito que ha sido él, el que la ha hecho popular, pero era una tradición oral, que circulaba de pueblo en pueblo, interpretándola cada compañía de titiriteros a su aire.

Solo lo damos a conocer para hacer justicia, conocer de donde proceden las obras y ser fiel a la historia.

Una impresionante y bella historia de amor y cierta, es la de Pedro I e Inés de Castro, Quinta das lagrimas y Monasterio de AlcobaÇa, donde descansan los restos de Pedro e Inés.

Recomiendo visitar estas tierras, preñadas de amor e historia.

Foto- William Shakespeare-

Ser o no ser, esa es la cuestión