“Quién paga manda”. Manuel Dominguez III

Si lo sabes porque no lo dices, porque lo callas, porque lo ocultas, quiero escucharlo en tu propia voz.

Solemos de una obra de cine o teatro, decir quien es el director, como si el director fuese el alma de la obra.

En el escenario, platea esta cubierta por el pueblo llano que pago para ver la obra, tiene el derecho después de pagar, de aplaudir o manifestar su rechazo, solo eso su actitud es pasiva.

Los que dan vida a la obra son los actores, eso piensa el vulgo, pero no saben que los actores siguen un previo guion que fue estudiado y dirigido por un director.

Pocos, solo los entendidos mencionan al guionista que es el autor de la obra, es el escribano que le da vida.

El guionista aspira al Oscar o a un premio, el guion parece ser la base el fundamento de la obra.

Craso error, que gran equivocación, nadie menciona al productor, el hombre de los chicharos, el hombre que pone las pesetas para dicha obra.

El productor, corrige al guionista, selecciona los actores, ordena al director lo que el desea, decide cuando muere o no muere el secundario.

El productor es como el banco en el crédito de la compra de tu vivienda, altera o no, el interés a pagar, sube o baja, es el autor de la letra pequeña que no has leído.

Ante un impago decide si te echa o te concede un plazo más, en fin, el dueño que tu destino.

Para abreviar, todo esto que te estoy contando, todo, todito todo, pues es lo mismo con el gobierno, ellos son títeres marionetas del gran poder que maneja los hilos.

Si tuvieran vergüenza la darían, pero como no la tienen, ahí siguen humillados, todo para fumar rubio, o salir en la tele, o sentirse dioses ante sus adláteres, satisfacción de su ego, o cualquier inmundicia que el alma conoce, se sienten tan poquita cosa que solo, el escuchar lo de Excelentísimo, le causa un orgasmo.

El que vale construye, edifica, crea, el que no, mendiga un escaño.

Quien paga manda