“La cárcel de papel”. José Castro López

La Codorniz (1941-1978) , el semanario de humor que hizo reír a muchos españoles, enviaba a su sección “La cárcel de papel” a deportistas, escritores, cómicos y políticos – pocos por miedo a la censura- que, tras un juicio literario sumarísimo, eran declarados
“culpables” por mentir o hacer alguna manifestación impertinente.
Aquella revista encerraría hoy en ese singular penal al presidente Sánchez después de escuchar las mentiras del balance de sus cuatro años de Gobierno. En la presentación del PERTE de la economía social, el presidente se mostró muy orgulloso del “equipazo”
del Gobierno de coalición, “somos un Gobierno progresista que piensa en grande, que tiene un proyecto de país…”. Horas después volvió a calificarlo como “Gobierno ejemplar que prestigia las Instituciones y respeta la división de poderes”.
¡Vamos a ver! Presumir de “equipazo” después de ver que el ala podemita no apoya acuerdos del Consejo de Ministros, la cumbre de la OTAN, la condena a Putin y la ayuda a Ucrania, por citar solo algunas desavenencias, demuestra que el presidente no sabe qué es y cómo funciona un equipo de trabajo.
Que hable de respeto a la división de poderes cuando consiente el desacato de la Generalitat a la justicia en la enseñanza del castellano; o mente el respeto a las Instituciones después de “colonizar” la Fiscalía, el CIS, el Tribunal de Cuentas, la
televisión y empresas públicas, la abogacía del Estado, el CNI e intentar controlar el Poder Judicial, es alucinante, debe pensar que los españoles son tontos.
Por esta impúdica exhibición de optimismo presentando un “equipazo” que hace aguas, es gobierno y oposición al tiempo y, parafraseando a Peridis, mete goles en su propia meta; por mentir y degenerar la calidad de la democracia, Álvaro de la Iglesia enviaría al presidente Sánchez a la “cárcel de papel” durante “una semana y un día”, la condena estipulada.
Pero para que el presidente no estuviera solo, don Álvaro metería en otra celda a la ministra de Trabajo, la singular Yolanda Díaz, que busca acomodo y hace méritos arremetiendo contra Feijoo y descalificando al Gobernador Hernández de Cos por desnudar la gestión del Gobierno que situó a España como la peor economía del euro; por recordar los problemas de la inflación, la deuda, el déficit y el gasto; por liderar el
paro de la UE y por el disparate económico de vincular las pensiones al IPC. La ignorancia es muy atrevida y la de esta ministra es osadía.
Humor de La Codorniz aparte, lo que preocupa ahora a los españoles es que el “equipazo” de Sánchez, que mantiene vivo el nacionalismo más reaccionario, acabará encerrándonos a todos en “la cárcel de los recortes y ajustes”. Que no tardarán.