“Los españoles opinan”. José Castro López


El sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado la semana pasada no pregunta por la situación económica, pero aporta otras informaciones valiosas de lo que piensan los españoles sobre varios asuntos, entre los que sobresalen dos.
El primero recoge una inquietud ciudadana. El 79,2 % dicen que están bastante o muy preocupados por la crispación de la que culpan por igual a Vox y al PSOE, y en menor medida al PP y a Podemos. Los ciudadanos sitúan ese mal clima político en el Congreso que es utilizado por todas sus señorías de forma mamporrera.
El último ejemplo es de la sesión de control del miércoles cuando el presidente del Gobierno empleó un argumento al hominen llamando “mangantes” al último gobierno popular, en lugar de contestar a las preguntas de la oposición mayoritaria, que ejercía su función de control al Ejecutivo.
Ese clima de crispación “viaja” del hemiciclo a los platós de las TV, a tertulias radiofónicas, a las redes sociales y prende en la sociedad. Como hacen los políticos, en nombre de la libertad de expresión se denigra al contrario, se fomenta el odio y el rencor y no se respetan otros puntos de vista. Volvemos a la España dividida y desgarrada que cantaba Cecilia en los años 70.
La crispación no es un proyecto de gobierno ni de oposición, es la reproducción de la España de la intransigencia que ahora protagonizan los viejos y nuevos políticos.
Deberían tomar nota de que este clima crispado cierra las puertas al diálogo, al entendimiento y a la concordia y abre el camino a la inestabilidad política, económica y social.
El segundo tema es una vieja interpelación a los gobernantes. El 89,7 % de los españoles de todas las edades, desde los 18 a más de los 65 años, expresan la necesidad de que los partidos y los políticos del gobierno y de la oposición lleguen a pactos de Estado sobre los asuntos clave para la nación.
Entre ellos enumeran la violencia machista, la transición energética y el precio de la energía, la gestión de los fondos europeos, la política exterior con especial referencia a Ucrania y, en último lugar, la renovación del Consejo General del Poder Judicial. En otras encuestas los españoles ya pidieron a las fuerzas políticas un acuerdo por el crecimiento y empleo, por las pensiones y un gran pacto por la educación para diseñar la formación que los escolares de hoy necesitarán mañana.
Esto es lo que dice el último CIS que, al no entrar en intenciones de voto y valoración de los políticos, parece más creíble como fuente de información para los partidos y los políticos que nos gobiernan. Pero ellos van a lo suyo, que es mantenerse en el poder, y parece importarles poco lo que dice la gente.