“El rey emérito” – Manuel Domínguez

El rey emérito Juan Carlos I ha fallecido en Abudabí.
Te imaginas que los medios prensa y televisión abrieran el día con esta noticia, te lo imaginas, qué pensarías de ti mismo, no de ti lector mío, sino en general, te imaginas qué pensarían de nosotros en el exterior, qué escribiría la historia de nosotros.
Eres capaz de imaginártelo o te cae la cara de vergüenza.
A buen seguro, que muchos sonreirían, incluso lo celebrarían.
Voces desautorizadas reclaman explicaciones, pues bien, yo las daré en su nombre.
¿Por qué cobraste comisiones, porque no declaraste a hacienda?
Nací en Roma, en el exilio, luego mi infancia crecí casi sin padre, colegios internos en España, aquí realicé mis estudios civil y militar, mi vida transcurrió en España mi padre en el exilio, Estoril, Portugal, todo ello como consecuencia de la marcha de mi abuelo Alfonso XIII.
La abdicación es una palabra que martillea mi inconsciente, por todo ello temía si un día fuese yo, por esta razón necesitaba tener dinero fuera por si esto podría sucederme.
El Muy Honorable Pujol, tal indecencia ni la menciono, ya la conoces, nadie le asesora marche del país.
Tu prometido, te cuenta un cuento de hadas, después de casar ves que todo es una gran mentira, motivo mas que suficiente, para la anulación, el Tribunal de la Rota lo anularía como consecuencia del engaño.
El Hospital te presenta informes erróneos de total gravedad, análisis falsos, engañosos, como consecuencia, el juzgado reconoce tus razones y puedes demandar al Hospital.
Te venden un coche de colorines aparentemente todo muy reluciente, pero es un engaño, una farsa, en el juzgado la empresa tiene que asumir los costes.
Hasta aquí estamos de acuerdo, pues bien, un candidato a presidente te jura y perjura, en todos los medios que no pactara con fulanito y citanito, llegado el día te engaña, incumple su palabra, en un país de un pueblo civilizado, tendría que dimitir y caerle la cara de vergüenza.
El triunfo electoral ha sido un fraude, basado en la mentira, este, este si que debiera en buena justicia estar exiliado.
Este presidente, este gobierno esta en condiciones de decirle a alguien como tiene que vivir.
Pero lo mas grave, un pueblo que le tolera, una ciudadanía que le aplaude.
Desde principio a fin todo mal asesorado, serán incompetentes, tal vez, pero si malas personas.
LOPE: ¿Sabéis que estáis obkigado
a sufrir, por ser quien sois,
estas cargas?
CRESPO: Con mi hacienda,
pero con mi fama no.
Al Rey la hacienda y la vida
se ha de dar; pero el honor
es patrimonio del alma,
y el alma sólo es de Dios.
LOPE: ¡Juro a Cristo!, que parece
que vais teniendo razón!

Ayer fue posible, ¿hoy? , hoy no, ayer había voluntad, se construía el futuro, hoy codicia, venganza, rencor, son obreros de la demolición.


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