“Afganistán, entrega quince”. Jacobo Otero Moraña

No me dormí hoy no. Tampoco me he quedado sin inspiración o material. Como les dije, hay de sobra. Antes de entrar en materia, quiero agradecer a todos los que siguen esta serie de artículos su creciente interés. Hubo personas que hasta me han propuesto abrir un canal en YouTube. La idea no es mala. Créanme cuando les digo que lo he pensado en más de una ocasión, aunque hay dos cosas que me frenan. No es timidez o falta de confianza. Si fuera así, mi presencia en Redes se limitaría a observar, pero no es el caso. Ahora bien, a mi torpeza innata con las tecnologías, se une otro factor. Durante cinco años colaboré con una emisora de radio local con un programa donde di rienda suelta a mis pasiones: La Historia y la forma en que esta se ha visto reflejada a través de Literatura y Cine. Conste que en todo momento conté con el apoyo de los responsables, y cuando hube de dejarlo, fue por motivos de fuerza mayor. Pero la pregunta del millón es la siguiente: Conseguimos el objetivo de llegar a infinidad de hogares?

Hay que ser sinceros. No. Y ello a pesar de que tiramos de todo cuanto medio tuvimos a mano. Así que ya ven. Hoy cualquiera puede abrir su propio canal. Pero para convertirse en divulgador hace falta una pieza de la que carezco. Un “mecenas” o “padrino”. Sin ellos, olvídense de subir al siguiente escalón. Aunque dicho sea de paso, tengo pocas infulas de convertirme en “influencer”

.Llegados a este punto, pasemos al meollo de la cuestión. Ayer me quedé fuera de juego cuando un diario con tantos seguidores como El País, se hacía eco de una noticia tan sesgada como falta del menor rigor y fundamento. Porque una cosa es que a la vera de “los estudiantes” haya surgido una facción mucho peor. Otra, muy diferente , que el Talibán esté hoy en el mismo bando que Occidente. Eso es una barbaridad, por mucho Daesh que exista. Al periodista que firma dicha editorial le haría la siguiente pregunta:”Si veo pelear a un tiburón blanco con un cocodrilo, me preparo para lo que viene a continuación, o tomo partido por uno a la espera de que me dé las gracias y no me coma? Absurdo, verdad? Pues mal que pese, la situación que vivimos es idéntica. Uno no puede razonar con seres que carecen de dicho don. Y tanto el Talibán como sus primos del Daesh, no son interlocutores válidos.

Hace días se filtraba la noticia de que desde el gobierno norteamericano se barajaba la posibilidad de ofrecer apoyo aéreo a los barbudos para luchar contra la franquicia local del rigorismo extremo. Pues ya ven. Basta que las fuerzas sobre el terreno impidieran un segundo ataque al aeropuerto, para que los del turbante pusieran el grito en el cielo alegando intromisión. En qué quedamos entonces? Son enemigos o al final se entienden más de lo que parece? Porque el asunto recuerda a la sempiterna excusa de Arafat cada vez que se producía un atentado. No podía controlar a las facciones. Luego nos enteramos de que no quería. George Habash, líder del FPLP, con quien decía haber roto, fue su padrino de boda,así que ya me explicarán si ese cargo es compatible con un enfado perenne.

En cuanto a EEUU, espero que el Departamento de Estado entienda de una vez que cierto tipo de alianzas son imposibles. Pasó en la IIGM con la Rusia soviética. Cierto que hizo falta una entente contranatura para vencer a la bestia nazi. Pero de ahí a la verdadera amistad va un abismo. Rusos y americanos se dieron la mano a orillas del Elba en el 45. Tres años después, durante el bloqueo de Berlín, faltó poco para que empezase otra guerra.

En cuanto a apoyar a los Muyahidim en los 80,lo dije el otro día y lo repito. El enemigo de tu enemigo no necesariamente será tu amigo.

Si me permiten un símil algo “tonto”, la vida real nada tiene que ver con los episodios de Dragon Ball. El malo al que venciste, no se vuelve bueno. No sé si Von Braun dejó de ser nazi tras su llegada a Estados Unidos en medio de la Operación Paperclip, pero Reinhard Ghelen siempre lo fue. Da igual que la CIA dijese que le habían reciclado. Y a pesar de ello, llegó a ser jefe de los servicios de inteligencia de Alemania Federal, conocido como BND. Tengamos eso en cuenta antes de seguir haciendo “blanqueos absurdos” y aprendamos un poco de la Historia. Contemporánea y clásica.

En su día, los Godos firmaron acuerdos con Roma. La presión de los Hunos les hizo buscar apoyo en el Imperio, por más que estuviera en decadencia. Pero una vez derrotado Atila, aquellos mismos socios se volvieron contra quien les había defendido y tomaron la Ciudad Eterna.

Creo que no hace falta añadir mucho más.