“Pobres de los que queremos transmitir sin despistar al lector…”. Xavier Alcalá

Corren rapidísimos los días de agosto en Galicia, que se va convirtiendo en refugio para una gran masa de españoles. Hay un “gradiente de calor, secura y sed” que atraviesa la Península de Noroeste a Sudeste y la gente huye hacia nosotros.

Bienvenida sea, siempre que se comporte con respeto a lo que la Naturaleza todavía respeta en el País de la Bruma y los Sueños. Ahí os muestro la vista que contemplábamos desde la casa de una escritora por la que siento admiración sin límite: Anabel González, la psiquiatra que le está enseñando al mundo, en idiomas europeos y asiáticos, cómo luchar contra los traumas y las heridas que todos llevamos almacenados en la memoria. El clima de las rías gallegas, con un día sonriente y al siguiente melancólico, ayuda a escribir.

Mi amiga envidiable tiene muchos miles de seguidores de sus intervenciones en redes públicas. Yo tengo algunos miles, a los que gradezco atención e intervención. En nuestros días, los escritores tenemos la suerte de que, gracias a la telemática, no hemos de esperar meses y años para saber cómo responde quién está al otro lado del texto que fuimos elaborando con cuidado y dedicación.

Y también llegamos a saber lo que leen nuestros lectores. Me llama la atención lo que están leyendo dos compañeros de esta iniciativa epistolar que disfrutaron de manera especial con El calor de la ceniza. Uno, Historia de Rus, sobre el conflicto bélico ruso-ucraniano, del que se diría que nadie quiere saber; otro, Cuerpos, poder y erotismo, asunto en el que está feo tocar, según parece.

Yo me esfuerzo por leer un libro famoso de António Lobo Antunes, intentando entender tal prosa, y cómo se le puede publicar a nadie algo tan absurdamente apartado de las convenciones de la escritura formal. Cortázar, Saramago, García Márquez, Cela, Lobo Antunes… debían de creer que hacían genialidades saltándose los códigos, cuando el talento se demuestra sugiriendo potentemente dentro del canon.

En fin, pobres de los que queremos transmitir sin despistar al lector…