“Afganistán, octava entrega”. Jacobo Otero Moraña

Vaya papelón le espera a partir de ahora a la ONU. Y es que me gustaría saber como van a aplicarle a los barbudos la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948,o el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales o el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, ambos de 1966.Cierto que la diplomacia es el arte del acuerdo. De tender puentes y hacer posible lo imposible, pero es que en este asunto, todo viene viciado de origen. Ya sé que alguno puede sacar a relucir otra vez la “Alianza de Civilizaciones”, pero me temo que no va a colar. Aquello ya fue un despropósito. Y es que no se entiende que tras un atentado que nos costó 193 vidas y miles de heridos, el presidente ZP fuera a tender la mano al Sultán turco. Si no fuera tan terrible lo ocurrido, sería para comparar dicha situación con las peleas de borrachos. Se calientan la cara por una tontería y al final, acaban la noche juntos invitandose a copas y jurando amistad eterna. Todo más falso una moneda de madera.

Y sí, alguno podrá recordarme:” Y qué me dices de los Pactos de Abraham, que tan sutilmente negoció el yerno de Trump? Pues casi lo mismo. Salvo con Emiratos Árabes Unidos, donde se detecta una abierta colaboración en diversas áreas, con el resto de países hay, en el mejor de los casos, un estancamiento. Bahréin seguirá siendo sede de la V Flota de EEUU. Poco más. En cuanto a Arabia Saudí o el Sultanato de Omán, lo suyo es un “quiero y no puedo”. Normalizar relaciones con Israel y otros países, parece resultarles un problema de índole interno. Pasa como con Arafat y aquella reunión de julio de 2000 en Camp David. Con el 95%del acuerdo cerrado, de repente se levantó de la mesa y dijo que tenía que someterlo a aprobación de la Liga Árabe. Pues ya no hubo continuidad. Y es que el Rais palestino sabía bien lo que le ocurriría. Lo mismo que cuando su tío Amin al Husseini mandó asesinar al rey jordano en 1951. Las balas propias matan más que las ajenas. Porque Hamas, Yihad Islámica o los iranies, no son Begin. Con ellos no cabe acuerdo posible.

Pues ahora ocurre lo mismo con “los estudiantes”. El Talibán ya dejó claro que bajo su aparente afabilidad, en Kabul y resto del país (salvo en el Valle del Panshir), ellos van a imponer su “sharia”. Por las buenas, las malas o las peores.Y es por ello que vuelvo a la pregunta inicial. Va a tragar la ONU con eso?

Prostituirá todavía más su espíritu fundacional? Eh!!! Me dirá alguno. Que desde 1945 no ha vuelto a producirse un conflicto global y eso se lo debemos a Naciones Unidas. Pues guerras mundiales no hubo, es verdad. Pero conflictos regionales gravisimos, unos cuantos. Desde Corea en 1950(otro día desgranaremos a fondo las repercusiones sobre la situación actual), hasta las diferentes crisis que pudieron hacer que el mundo saltarse en pedazos varias veces. Y sin olvidar un detalle determinante: en todas esas situaciones, la pérdida de vidas civiles, triplicó o cuadriplicó a la de combatientes.

Hoy, con más de 190 países con asiento en la Organización Internacional, nos damos cuenta de que la descolonización no ha servido para solucionar problemas ni favorecer mejoras socioeconómicas de sus sociedades. El número de regímenes totalitarios supera con creces al de democracias, cosa que se nota mucho a la hora de votar resoluciones. Así que ya nos hacemos una idea de lo que pasará. Ante la más que probable situación de bloqueo a través de vetos y contravetos, cada uno negociará con los barbudos como más le convenga.

Ahora bien, que el alto representante de Política Exterior de la UE se preste a dicho juego, me parece el colmo de la aberración. Desde aquí se lo digo muy claro al señor Borrell(aunque dudo que a él le importe). En mi nombre, NO!!!