“El día del libro”. Manuel Dominguez III


El 23 de abril se celebra el día del libro. Antes de comenzar quisiera dejar claro que para mí el día del libro igual que el día de la madre, es todos los días del año, sin el libro entre otras cosas no podría vivir.Se tomó este día, porque Miguel de Cervantes fallecido el 22 se enterró el 23, W Shakespeare y Garcilaso de la Vega fallecieron este día.Echando una ojeada a mi biblioteca encontré un libro de Arthur Schopenhauer, por un precio de 60 pesetas, a veces cuando no podía alcanzar a comprar el libro lo dejaba en la estantería, pero invertido, es decir las hojas hacia fuera para poder llevarlo la semana siguiente, hasta el día que ese método no dio resultado, el librero me dijo un día, llévalo y ya pagaras, de muy jovencito era tímido y eso me molestaba. Había colecciones que salían por fascículos 1 cada 15 días, o a la semana luego de juntar digamos 10 fasciculos los encuadernabas y tenías un bello tomo. Antes de los libros, leíamos tebeos, uno cada semana, a veces los intercambiabas o completabas colecciones. Los niños solíamos leer fuera de lo obligatorio de clase.

Los libros son compañeros de viaje, hablando de viajes, los libros de viajes son la experiencia del autor, pero si eres tú quien viaja vives tu propia experiencia, así pues, viajar es riqueza cultural y del alma.Subrayo frases que marcan o son profundas, luego en los márgenes dejo notas si concuerdo o si disiento, busco ejemplos de la vida, para en un futuro cuando regrese al libro recuerde los ejemplos.Prestar libros, pues habrá unos 20 que andan huérfanos buscando su hogar, así que no soy muy amigo del préstamo, además comprando ayudan al autor, que anduviera necesitado, pues son muy pocos los que obtienen grandes tiradas.

Cuando joven, ante un menú en el restaurante o un libro, el restaurante se quedaba sin cliente.

Cuando cierra una librería, siempre es una mala noticia, es en cierta forma un fallecimiento.

Libros especiales o para recordar, pues cada temática tiene el suyo, cada sentimiento, cada necesidad tiene el suyo.

Los últimos que he regalado, Pablo Neruda, 20 poemas de amor y una canción desesperada, La buena suerte de Trías de Bes y Alex Rovira, y para mí un goteo constante.Los finalizados esta semana, Pretérito Imperfecto de Castilla del Pino, El humor de mi vida, de Paz Padilla, y finalizando Niadela de Beatriz Montañez, en honor a la verdad más de una docena están a la espera de ser cerrados.

Lo mencionado el día del libro como el día de la madre, todos los días del año.