
Tal día como hoy hace 63 años.
Ich bin ein Berliner, Yo soy berlines.
Eran tiempos de la guerra fría, el presidente de la Alemania democrática RDA, es decir de la Alemania comunista.
Era una país tan feliz que Walter Ulbricht, decide construir un muro, primero alambrada de espinas, luego un muro de cemento, el 13 de agosto de 1961, dividendo familias, edificios que por una fachada era libertad y por la otra la felicidad comunista.
140 personas escapando de la felicidad comunista y en busca de la libertad de occidente murieron en el muro de Berlín entre 1961 y 1989.
John Kennedy decide visitar Berlín, más de un millón de personas, acuden a escuchar a Kennedy, que quería mostrar al mundo, al mundo comunista que no estaba dispuesto a permitir las amenazas comunistas.
No sabía que 5 meses después, perdería la vida en Dalas, Texas, y los caballeros de Camelot , quedarían huérfanos.
Por avatares de la vida quien diría que el hijo de Nikita el presidente de Rusia, acabaría viviendo en los EE UU siendo profesor en Brown University.
Sergio Kruchev, abandonaría el paraíso comunista para vivir las miserias del capitalismo.
He tenido la oportunidad de asistir a una de sus conferencias y al final debatir, sobre los 13 días, la conocida guerra de los miles.
He de decir que del grupo, tuvo la deferencia de prestarme una atención especial, la razón era la información que poseía, el conocimiento de la amteria, en relación a los demás.
La fotografía que me hizo alguien presente muestra el evento.
Hoy sin guerra fría, estamos viviendo un mundo de amenazas, en un mundo de irresponsables.
Sin saber ni el cómo, ni por qué nos gobiernan los últimos de la clase.



