La unidad entre el fotoperiodista, que se encarga
de documentar la realidad a través de las
imágenes, y los periodistas de la pieza
informativa que acompaña la fotografía
Se trata de “Unha ollada diferente do
fotoxornalismo galego”.
A lo largo de mi vida profesional, realizando mi
trabajo en distintas redacciones, he mantenido
contacto con un número importante de fotógrafos.
Formábamos unas parejas sólidas y complementadas
para que el producto final, el que va dirigido al
lector, tuviera la mejor de las calidades, tanto
literaria como gráfica. Estas parejas se conocían
cariñosamente como plumilla y gráfico. En ambos
casos partimos del mismo eje común que es el
trabajo periodístico.
Los fotógrafos, a los que prefiero llamarles
fotoperiodistas, tienen su espacio muy bien ganado
en el conjunto de la comunicación escrita y visual.
Disponen de su propia regulación, académica y
profesional, y su lugar perfectamente delimitado en
el conjunto de una redacción. En el pasado la gran
mayoría de ellos tenían que compatibilizar su trabajo
con otro relacionado con eventos sociales.
La Galicia Inédita
Hace algún tiempo que desde la Asociación de
Periodistas de Galicia ( APG), que en el momento
actual preside María Méndez, la relación entre
periodistas y fotoperiodistas se ha intensificado y
tiene como punta del iceberg una exposición en la
que estas dos formas de concebir el periodismo son
fundamentales. Se trata de la segunda edición de: “A
Galicia Inédita: Unha ollada diferente do
fotoxornalismo galego”.En la muestra, que se
puede ver en el Colegio Fonseca de Santiago,
fotógrafos y periodistas se vuelven a dar la mano
para mostrar su trabajo conjunto. Unos ponen las
fotografías y los otros los textos y de este modo el
visitante conoce la realidad del grafismo plasmado.
Lo que en términos expositivos se conoce como la
simbiosis del trabajo periodístico.
Por parejas
En esta ocasión se han formado parejas de
comunicadores -gráfico y literario-, que lo han sido
de forma ocasional y que en algunos casos, como en
el mío, yo no conozco al autor de la instantánea para
la que redacté un pie significativo reflejando lo que
se veía en la fotografía. A mi memoria vienen
algunas de las parejas de profesionales que en los
años 70 y 80 le dieron un gran impulso al oficio de
contar historias acompañadas del mejor de los
grafismos captados con amplio sentido de potenciar
la información en blanco y negro. Muchos de estos
compañeros ya nos han dejado pero su huella
profesional sigue estando entre nosotros.
El gran precursor
Recuerdo con mucho cariño a Manolo Novoa el gran
precursor de los fotoperiodistas con el que aprendí a
analizar las fotografías para poder contar lo que en
ellas se podía ver. Él fue el impulsor de las
instantáneas que dijeran algo sobre lo que los
redactores podíamos escribir. Una formación gráfica
que transmitió a sus dos hijos que siguen en activo.
Recuerdo que con Novoa se formaron dos grandes
periodistas gráficos. Uno de la prensa escrita,
Manolo Blanco, y el otro de la televisión, Ángel de
la Fuente (Cholas).
En la exposición podemos apreciar con detenimiento
el trabajo de los fotoperiodistas que se encargan de
documentar la realidad a través de las imágenes, y
los periodistas que nos responsabilizamos de hacer
la pieza informativa que acompaña la fotografía.
Merece la pena visitar la muestra. A través del
grafismo y el texto escrito se pueden apreciar
realidades de esa Galicia Inédita.
Javier García Sánchez



