es decir de los y las maestras, de los profesores.
Puedo hablar de ellos en tiempo pasado.
También un poco de los de ahora por mi experiencia en la Universidad Compostelana, o escuela de idiomas.
De los de antaño decir, eran asesinos, maltratadores, asesinos de ilusiones, de esperanza, aunque yo podría responderles “los muertos que vos matáis, gozan de buena salud”.
Por el olvido de una fecha una bofetada, y así, años más tarde tuve un dialogo con un maestro, tangencialmente familiar y le explique, los castigos del latín no me hicieron odiar la escuela o la lectura, y le hable de lo que había alcanzado, a pesar de los abuso sufridos.
Actualmente puedo decir que todo depende del profesor, antaño, cuando estudiaba portugués la profe ante mi petición de una entrevista su respuesta fue, practica en casa, como practicar en casa sui lo hago mal , repetiré lo mal echo.
Ayer mi profe de Ingles, Roberto excelente como profe y como persona, conocía mis defectillos, y a la mínima iba a por mí, en el buen sentido de la palabra.
En la USC , decir que los había muy buenos , el problema era con ellas, cabezas cuadras, y alguna evidentemente mala intención, al poner 2 preguntas de un temario de 50, con lo que se trababa de conocer no lo que sabias, sino donde poder suspenderte.
No puedo finalizar sin agradecer a un maestro del bachiller, todo enseñanza y nunca, nunca levanto la mano a D francisco, apodado el juez
Las ortigas del huerto, las ortigas pican porque sus pelos son urticantes y al contacto con la piel se rompen, inyectando un líquido irritante que contiene ácido fórmico, histamina y otras sustancias.
Las ortigas ofrecen ventajas medicinales al actuar como diuréticas, depurativas y remineralizantes, ayudando a eliminar toxinas y aportar minerales como hierro, calcio y magnesio, lo que combate la anemia y fortalece huesos y músculos.
Todo en la vida tiene su cóncavo y reverso de nosotros depende tonar la decisión, de uno u otro.



