
Dos padres están presentes en mi amor.
Uno mi padre, otro mi hijo que es padre.
No mencionare el cariño de ambos, es notorio y presente. De mi padre siento no cumplir las expectativas que él tenía sobre mí, de mi hijo me duele no cumplir las expectativas que tenía sobre él, eso es algo que casi siempre ocurre.
Deseamos lo mejor para nuestros hijos, pero ellos, como golondrinas de verano deciden su caminar, a veces sacrificadamente cuesta arriba, otras veces locamente hacia abajo.
Entonces cuando uno es padre, percibe, en su vivir, los dolores que él causo al suyo.
Lo más valioso en esta vida es tiempo, ¿Por qué? Pues porque es la única cosa que no se puede comprar.
Cuando jóvenes, pensamos que el tiempo es infinito, pero al peinar canas, vemos que el mañana, no está lejano, lejano es el ayer, un ayer que guardamos como oro en paño, un ayer que fue vida, con dolor y felicidad, por ello la guardamos como el mejor de los secretos para vivirla, disfrutarla en silencio, en soledad.
Cuando nuestros hijos eran pequeñas criaturas dependientes, les hemos bañado, limpiado sus caquitas, con una sonrisa, y escuchado la misma pregunta 100 veces y con amor y cariño respondimos, a veces ya con cansancio, ahora se invierten los papeles, ¿y ellos responderán como en su día respondieron los padres?, y no se darán cuenta que sus hijos, es decir nuestros nietos, seguirán la senda aprendida.
Hay que llevar los nietos a los abuelos, no como carga, como trabajo liberador, sino como disfrute, un disfrute siempre, por largo que sea, es breve, como la brevedad de la vida. Un día ellos fueron las estrellas que mas admire en el mundo, hoy son el cielo que ame y amo, disfruto de un cielo enorme.
Feliz día de los padrea, a los abuelos, a los hijos y nietos quien los tenga. Feliz día a quien corresponda y si no, que disfruten la lección aprendida
No puedo olvidarme y por ello dedico este trabajo a los padres que por dolorosas circunstancias de la vida tienen que hacer de papá y mamá
Feliz día en todas las hojitas del calendario




