Está reflexión es fruto del regalo en forma de libro escrito por Jorge Bustos recibido desde el Dpto de Animación comunitaria de Cáritas Diocesana de Santiago y titulado Casi (una crónica del desamparo).
Ante el indigente callejero, se puede sentir asco, miedo, odio.(Adela Cortina define estos sentimientos desde la teoria de la aporofobia como el rechazo al que no tiene nada que ofrecernos salvo problemas. Ante esta realidad también se puede sentir compasión, pero este sentimiento no es auténtico si no rompe la distancia, se abre a la mirada y al diálogo y a eso se dedican muchos voluntarios que no entienden de psicología. No juzgar a quienes todo se les arrebató es una obligación moral. Entre el piadoso y el digno de lástima existe muchas veces una distancia insalvable. Pero no es inevitable sentirse superior desde una visión racional de la existencia porque “todos somos vulnerables”. Nada nos hace superiores a nadie, somos yo y mis circunstancias y sin ellas no sería yo. Algunos corren el riesgo de caer en el hedonismo moral, de la peor hipocresía o en una odiosa condescendencia. El riesgo de algunos voluntarios de sentir la tentación del famoseo social y del reconocimiento es real y hay que combatirlo desde la coherencia, la entrega y la autenticidad. De estas cosas nos habla el Jesús del Evangelio que vivió la autenticidad del amor de Dios a los hombres desde la entrega absoluta y la cercanía del mirar, tocar y curar. De eso trata la auténtica compasión.
Ser pobre no es solamente la falta de medios económicos, también lo es la carencia de afectos, de acceso a la cultura, de autoestima, de tener verdaderos amigos…. ser pobre es depender de la caridad de los demás, es también cronificarse en la comodidad muchas veces no buscada pero igualmente dañina. Es nuestro deber como voluntarios de Caritas acompañar en el camino para lograr que no dependan de nosotros sino de si mismos, que se liberen de la dependencia que los hace menos libres. Liberarse de la pobreza debiera ser su objetivo y es objetivo del que dice acompañarle convencerlo de que si puede conseguirlo y ofrecerle apoyo y cariño. Ayudarles a descubrir su potencial, su valía, sus capacidades, sus bondades, sin prisas, sin agobios, sin imposiciones desde el profundo respeto a su libertad y desde el acompañamiento aceptado o pedido a gritos desde su mirada. Y ante esa mirada, la respuesta de la nuestra amigable y receptiva.
“Prioiridade nacional, onde e con quen?-“. Antón Luaces
Dicir "os españois primeiro" é o equivalente a poñer en determinadas bocas citas indebidas e nas mans desas persoas a chave que só abre portas a moi concretos españois que, dende as opcións de VOX e outros partidos das súas características, constatan que se...



