Le pido que pierdas ese colesterol que tanto te daña, que pierdas ese avinagrado ácido úrico, en doble sentido en el físico y en el de carácter, que pierdas ese carácter frío, distante, que te impide crear nuevas amistades, le pido que pierdas la distancia con la sociedad, le pido que pierdas esa pereza que tanto daño te causa, para alcanzar esos nobles proyectos que te mereces.
Le pido que pierdas esas compañías nocivas, que no te mereces.
Le pido que pierdas ese empleo tan mal pagado, esas horas extras no cobradas, en el conocimiento, que si una cosa se va, otra llega, es la ley del equilibrio. ¿la conoces? A toda acción, sigue una reacción.
Le pido que pierdas esa cobardía, que te impide llamarle al pan, pan y al vino, vino.
Le pido que pierdas el desconocimiento, sabiendo que será ocupado por el reverso
Le pido que pierdas esos kilos, ya no por estética, que también, sino por mejorar tu salud.
Le pido que pierdas eso que tu deseas y yo no conozco, así que por ello dímelo tú, díselo al 2024, dile lo que quieres perder.
Dile lo que quieres perder, en el conocimiento, que cada cosa ocupa su lugar, que no se genera vacío, sino que, si una cosa se va, otra llega, se va lo indeseable y ocupa ese espacio lo deseable.
Que se cumpla la ley del equilibrio.
Le pido a 2024, que haga realidad tus sueños.
Vuestro amigo en la distancia.
Que los vientos del Olimpo os sean propicios.




