
Este año en curso soy mas rico y feliz que el anterior.
¿Cuáles son las diferencias?
Pues e ganado 4 buenas y hermosas amistades, cuatro buenas personas, que me hacen feliz, una es un él las otras son tres ellas.
Compartimos todas las semanas, o bien un vinito antes del almuerzo o bien un café vespertino.
Es de agradecer, cuando uno sale del hospital recibir la llamada amiga, las llamadas, no es de extrañar, ya que antes cada cierto tiempo siempre sonaba el teléfono preguntado como estaba, yo feliz me iba informando de novedades, les invito a compartir mesa y mantel, y resulta que soy yo el invitado.
Él, tres o cuatro veces a la semana, ahora el destino o la diosa Fortuna, le ha roto la soledad, son dos sombras que camina en paralelo, y me hace feliz. Él me cuenta y su cara rebosa salud, ilusión por ese mañana.
Mi otra amiga, que rebosa amor, en plural y en particular por los niños, sin ir a Paris, pronto alguien romperá el silencio de su hogar, y la diosa Llitia le visitara, se lo merece es buena mujer, el futuro papá también.
Ella, no me gustaba tu epidermis, pero no se ni como ni porque somos dos buenos amigos, te quiero con todas las consecuencias, me preguntaste y te respondí, estaba claro, y yo gane una nueva amistad, incluso le cocine.
Por todo lo expuesto soy mas feliz este año que el anterior, y en los tiempos egoístas que vivimos poder decir esto es reconfortante.
Los tres ya no son impares, y el cuarto, ya tiene su hogar completo, para ser abuelos aun les falta, ambos son tan cariñosos, ambos, si la palabra envidia no fuese pecaminosa, diría que dan envidia ese amor silencioso, roto por esa mirada que habla.
Y mi felicidad aumenta al ver a mis buenas amistades ser felices, y compartir esos momentos, la alegría, la felicidad compartida aumenta, es como la fermentación del pan.
Me aprecian, me valoran, de lo contario no me tratarían como me tratan, me siento orgulloso de mi valía, lo valgo.
Estas buenas amistades, te bajan la presión arterial, te evitan arrugas innecesarias, te reconfortan, y ayudan a hacerte un día feliz.
Amar a quien nos ama, no es amar, sino corresponder.
se dice que se toma un minuto encontrar una persona especial, una hora en apreciarla, un día para amarla,, pero una vida para olvidarla.



