
Esa preciosa ecografía en color, es la hija de una amiga mía.
Todas las semanas compartimos un café, ella es un ser adorable, amante de los niños, lo muestra todas las semanas amando y cuidando una niña que ella no pario, pero es un brote del ser que ama.
Él es un ser adorable, una persona sin malicia, no conoce la maldad.
Es un gran placer ser amigo de ambos, ¡es tan fácil quererlos!
Es que se dejan querer, abiertos, conversaciones en que lo ajeno no entra.
Lo que dios da, san Pedro lo bendiga.
La niña que pronto viene al mundo gozara de una abuela, llena de experiencia una experiencia multicolor, y una hermana que la desea, amen de unos padres que rebosan felicidad por los cuatro puntos cardinales.
Ella quiere ser un neonato, constantemente está llamando a la puerta, o formara parte de un club de futbol, o tal vez bailarina, pero mientras no llegue el día ella sigue plácidamente alimentándose, y chupando el dedo como muestra la foto.
Me congratula, pones un cántaro bajo el caño de la fuente, al estar lleno rebosa el agua, mojando todo lo adyacente, así es la felicidad compartida, toca todo lo cercano, y la felicidad compartida, es como la masa del pan fermentando.
Una vida más, en esta nuestra triste España, una España con esperanza, esperanza que no se vislumbra en una tierra donde los hijos viven peor que los padres y los abuelos.
Nena, Que los vientos del Olimpo te sean propicios.



