
Siempre que leo una información o escucho una opinión, procuro mirar de quien viene, y conocer al autor de tamaña estupidez.
Generalmente los autores de esa filosofía suelen ser gentes, de poca o nula autoestima, gentes que nada esperan de la vida, o se sienten incapaces de prosperar.
Vivías de alquiler en casa de 80 metros hoy poses casa propia con unos 180 metros cuadrados, te ayuda a ser feliz, duermes más confortable al saber que lo que tienes en el banco garantiza la universidad para tu hija, y como lo pasabas de mal, hace años ante la duda de lo incierto.
Personas de nula o baja autoestima, suelen censurar a los afortunados de la fortuna, los que crearon un imperio a base de trabajo y como un día dijo Amancio Ortega cuando le preguntaron la razón del éxito de Zara, respondió, rodearme de gente más inteligente que yo.
Que inventen ellos, es una expresión de Unamuno, ese pensamiento pertenece a cuando la vida en España era en blanco y negro, hoy esos pensamientos están en el destierro, el país cambio, evoluciono a pesar de los cuatreros.
Una anécdota, un español de regreso de USA, quiso arreglar una vieja ermita que estaba destruida y absorbida por las zarzas, él se comprometió a restaurarla a cambio de que pusieran una placa diciendo que fue restaurada, por su fallecida esposa, pues la votación de cierto partido político, fue negativa, que lo haga, pero sin reconocimiento.
LO QUE NATURA NON DA, SALAMANCA NON PRESTA.




