
Tiempo como periodo.
Recuerdo un verso, tendría 18 años, “muerte lejana y cobarde” quien a los 18 años no es valiente ya atrevido, que joven no tiene el valor de enfrentarse al Leviatán.
Pero hoy ya cuando el mañana está aquí, a la puerta de la esquina se acabo la valentía, vemos la vida de otra manera, el horizonte esta tan cercano que ya mete miedo, pero hemos llegado hasta aquí.
Y aquí estamos con nuestra maleta llena de historia, pues hemos vivido, y la mochila abierta dispuesta comer lo venga entre el hoy y el mañana.
El tiempo escribe con plumas y tintas diferentes, hay rostros que el tiempo escribe con estilográfica de primavera, otras con lápiz de carpintero, y en invierno.
Tengo una amiga y una prima que, sus plumas permanecen aún en el estuche sin estrenar, el tiempo para ellas fuer huérfano, ni una sola línea en su rostro, si en su corazón, vivieron y disfrutaron, también lloraron, y lo suyo, pero eso lo saben ellas y quienes le queremos, algún dolor hemos compartido.
Otros rostros de los que no quiero hablar, parecer surcos de tierra labrado por carro de bueyes, con arado romano.
Tampoco hablare de los que creen en el destino, de una manera tan sui géneris, que si la vida esta escrita en el destino, para que buscan oportunidades, porque no dejan que el destino siga su curso, para que cambiarlo si es imposible, son esclavos del destino, contradicción con su fe en el Cristo salvador, ¡tamaña incongruencia! Un Cristo que crea esclavos del destino.
¿Cuál es el colmo de un optimista? Doblar una esquina.
Es que el que no se consuela es porque no quiere, pero en fin, Mundo, cosas verdees.
No se la razón esta noche observando el firmamento, no eran las estrellas el punto Omega de mi mirar, sino que puntito blanco seria esos cosmonautas secretos de estado que han muerto en el espacio.
La mentira que consuela.
Quien cree en la eternidad, quien raza, la oración tiene poder reconfortante, sabe que al final de sus días su alma estará con sus seres queridos, el agnóstico, no tiene ese sueño, no esa oportunidad.
Ella le digo:” Amor no llores, estaré con mis seres queridos”.
Él, el futuro es algo que se fue, el mañana tal vez no vendrá, solo el hoy te pertenece vívelo.
La realidad es así.
Solo los que no creen en el destino, podemos cambiar el mundo.
Dijo el otro, Dios ayuda a quien madruga, ¿Por qué? Madrugue a las 7 y encontré 10 €, anifofaro no ves que castigo al que madrugo antes que tú.




