“Manuel Fraga, en el décimo aniversario de su muerte”. Alberto Barciela

10 Xaneiro 2022

            “Con la misma grandeza con la que se hizo la Plaza del Obradorio, queremos y haremos una Galicia de todos y para todos, los que fueron, los que somos, los que vendrán”. Era mediodía en Compostela del 5 de febrero del año 1990. Manuel Fraga, del se cumplen 10 años de su fallecimiento, proclamaba sus primeras intenciones ante los ciudadanos que le habían otorgado la confianza para ejercer como Patrón da Terra Nai e Señora, que cantara Ramón Cabanillas. El viejo Finis Terrae reclamaba convertirse en un país para vivir e invertir, poniendo en valor todas sus potencialidades, activar el futuro de una Comunidad Autónoma histórica, y para eso reclamaba un Presidente respetado en España, en Europa y en Latinoamérica, que aplicase con e efectividad políticas de bienestar, planes concretos de infraestructuras, reactivación económica e inversiones, y la defensa de su irrenunciable cultura propia.

            Fraga consiguió ya en sus primeros 100 días estabilidad institucional, vínculos efectivos con el Gobierno socialista de Felipe González,  ser recibido al máximo nivel en Portugal -Eurorregión, Eixe Atlántico, etc.- e Iberoamérica, activar los organismos de representación en Bruselas – Fondos FEDER, Pesca, Agricultura, etc.. Era atendido por las más altas instituciones y al máximo nivel de representación, capaz de mantener un diálogo abierto, fluido y eficaz con todos los Gobiernos y organismos, fuese cual fuese su color. Como había prometido, era “una Galicia que ya no se encogía sobre sí misma, sino con ambición de grandeza y universalidad.” Su prestigio más allá de nuestras fronteras resultó decisivo para ello.

            A escala interna, abogó por la “autoidentificación” que, según su pensamiento, quiere decir “plenitud de reconocimiento de la personalidad histórica, geográfica y cultural: la máxima autonomía solidaria dentro de España y de Europa. Estaba plenamente convencido de que “para que una autonomías funcione bien, tiene que funcionar todo el sistema de autonomías”. No consiguió que el Senado actuase como una verdadera Cámara de representación territorial, pero sí que su propuesta de Administración Única sirviese al menos de guion hacia el que caminar en las diferentes administraciones.

            Fraga había dicho, emulando a su admirado Winston Churchill, que tenía la sensación de que toda su toda su vida había sido una larga preparación para ese momento”, el de gobernar Galicia. Atrás quedaban la frustración por de no alcanzar la Presidencia de España. A cambio, el Finisterre europeo comenzaba a sonar en la prensa internacional.

            En Galicia, en su modernización, Fraga encontró el destino definitivo de una vida entregada al servicio público, no exenta de polémicas. Su trabajo le enternecía humanamente, le llenaba políticamente y le hacía feliz. Era el de siempre, extremo en el requerimiento de eficacia y puntualidad, bronco no pocas veces en las formas, austero, pero trabajador incansable, de una exigencia y una eficacia arrolladoras. En Galicia se mostraba más dialogante, más distendido, más humorístico.

            Con el León de Villalba, el Noroeste peninsular aceleró su modernización: transferencias -Insalud, Policía Autonómica, etc.-; infraestructuras -finalización de la AP-9, autovías de conexión con la Meseta-, Hospitales, centros de salud, escuelas, institutos, residencias para mayores, instalaciones polideportivas, etc.; planes de electrificación, telefonía y gasificación; economía -turismo -XACOBEO, casas de turismo rural, Escuela Superior de Hostelería, etc.-; parques empresariales; plan de lucha contra los incendios forestales, eficaz tras un 1989 arrollador; Plan de Empleo Juvenil; nuevas facultades en las tres Universidades y siete campus; reforma administrativa; GALICIA CALIDADE; Centro Gallego de Arte Contemporánea; Cidade da Cultura -tan controvertida en sus inicios y, ahora, visitada ya por más de 1.200.000 personas cada año, a pesar de haberse alterado el proyecto y no haber acertado plenamente con la gestión-; industria cultural, especialmente la audiovisual; vínculo con las nuevas generaciones de gallegos en exterior; etc.

            Galicia, la rural y urbana, la de interior y costa, convergió en una disposición de avance hacia el progreso, sin exclusiones territoriales. Se convirtió en una tierra cada día más respetada, capaz de ser vanguardia en muchos órdenes y que, pese a las nieblas y a las discrepancias, se muestra capaz de entender que juntos seremos mejores. Manuel Fraga, aun con sus excesos, cortó la cinta inaugural de un futuro mejor para todos. El Estado le cabía en la cabeza, Galicia en el corazón. Era como era y punto.

Outros artigos

“Sobre el Papa León XIV” – Manuel Domínguez

El Papa León XIV, presidente de la Ciudad del Vaticano. Solo datos, no opinion Nos habla con palabras de amor, de la dignidad, del derecho de los oprimidos, de atender y dar protección a quienes buscan un futuro en Europa que en sus países no tiene. El pontífice, que...

+

“El viejo cura de aldea” – Manuel Domínguez

El viejo cura de aldea. ¿Le conocí? Don Juan era un sacerdote muy apreciado por los niños, muchos se turnaban para ser monaguillos. Ciertamente alguna tarde solía repartir algún caramelo entre los niños buenos y los no buenos eran buenos, tal vez traviesos. El maestro...

+

“Primeiro o amor, despois ciencia” – Antón Luaces

A frase corresponde a Antoni Gaudí, arquitecto catalá responsable do deseño da basílica barcelonesa da Sagrada Familia, cuxa torre de Xesús Cristo bendiciu a pasada noite o papa León XIV, en presencia dos Reis de España e a maior parte do Goberno e o da comunidade...

+

“La ley seca en Riazor”. José Castro López

Acabó la temporada futbolística y, con ella, las alegrías, las decepciones, los ascensossoñados y los descensos temidos. Pero cuando el balón deja de rodar queda tiempo parareflexionar sobre algunas cosas que ocurrieron en los estadios y que merecen unareflexión.Una...

+

Publicidade

Revista en papel

Opinión

“El verdadero líder”. Alberto Barciela

“El verdadero líder”. Alberto Barciela

​El viaje a España de Robert Prevost, convertido en el Papa León XIV por decisión de un concilio, ha trascendido la mera visita institucional para transformarse en un acontecimiento del espíritu. En Madrid, como lo hará en Barcelona y Canarias, ha emergido con nitidez...