“Afganistán, terceira entrega”. Jacobo Otero Moraña

El tema de Afganistán daría para hablar durante veinte años, o más. Pero con este tercer capítulo voy a tratar de zanjar el asunto. Al menos por ahora. Resulta que a Irán y China, se suman ahora otros países dispuestos a entenderse abiertamente con los barbudos. Porque si una cosa está clara, es que desde el vecino Pakistán, base permanente, o Qatar, donde estaba exiliada la cúpula de “los estudiantes”, resulta diáfano que son muchos los que negocian con ellos. Beijing ya ve expectativa de negocio explotando las minas de metales raros que le pueden ser tan útiles para resolver el problema de las turbinas para sus cazas 5G. En cuanto a los ayatolas, ya echan cuentas de cómo mover la ingente producción de opio en colaboración con sus colegas turcos.

A ello sumar que tras reconquistar el poder, nadie se va a oponer a esa costumbre milenaria de regalarse efebos entre jefes tribales. Pero como decía, eso no es problema a la hora de reconocer al nuevo gobierno. Para quienes negocian con ellos, importa poco si el interlocutor es la quintaesencia de la virtud o come niños tres veces al día.

Y es que ayer, el consejo Talibán sacaba un comunicado donde dicen que respetarán a todos y no habrá represalias contra aquellos que colaboraron con EEUU y la OTAN.

Nos lo creemos? Lo siento, pero no. Y precisamente, vuelvo a tirar de Historia para fundamentar mi excepticismo. En 1979,tras la caída del Sha y la llegada de los ayatolas, estos también dijeron que respetarían los Derechos Humanos. Que ellos eran muy buenos, no como Rezha Palevhi y su temida Savak. Pues muchos se lo creyeron. Hasta pensaron que Jomeini era un tipo legal. Había estado exiliado en Irak y Turquía (dos regímenes laicos), y después en Francia, donde hasta las hojas que se desprenden de los árboles lo hacen en nombre de la “Liberte” “Egalite” y “Fraternite”… Pero tan pronto el lobo sacó la patita por debajo de la puerta y cayó la harina, se vio claramente la garra.EEUU, que no hizo nada por salvar a su mejor aliado en la zona, se encontró con una crisis nunca vista,al asaltar los estudiantes(si “los estudiantes”) su embajada en Teheran y permanecer secuestrados los diplomáticos más de 400 días. Fue necesario un intento de rescate que acabó en desastre y un cambio al frente del despacho oval, para que aquello finalizase. Y aún así, nada en Oriente Medio volvió a ser lo mismo. Asesinatos de presidentes(Sadat y Gemayel), desestabilización de países (Líbano), creación de redes clientelares(Siria y milicias pro iranias). Y ahora, para liarla más, un programa nuclear más que sospechoso.

Vale que cada país tiene su idiosincrasia, y que tal vez no sea lo mismo. Pero si aquel Irán que parecía una perla, se convirtió en menos de un año en República Teocratica, lo de Afganistán huele a cuerno quemado. Y mucho.

Por cierto. La huida del ejército estadounidense ya ha tenido reacción en la corte de los mandarines. Estos le han dicho a Taiwán que se preparen. Que su presunto aliado no moverá un dedo por ellos.

No sé si será cierto, pero como esto ocurra, ya podemos empezar a cambiar el chip. Nos veo a todos de “pijama”.