“El burro listo, burro tonto”. Manuel Dominguez III

Puedes sustituir la palabra burro por el nombre que tú quieras. Un campesino tenía dos burros, uno era vago y no muy lucido el otro era trabajador y astuto. Ambos cayeron a un pozo oculto por la maleza, en realidad cada uno cayo a su pozo no muy alejado uno de otro, el campesino echándolos en falta fue a las campiñas mirar por los burros, y casualidad del destino allí se encontró a cada burro en el fondo de un pozo semiseco.

El campesino se puso a pensar, y dada la situación decidido echar tierra al pozo. El burro holgazán pensó, mi amo como soy vago y tonto me quiere matar, ¡oh qué muerte más cruel!, moriré enterrado, y como no estaba acostumbrado a pensar por si mismo, siempre esperaba que todo viniese del amo protector (estado) se dejo enterrar poco a poco. Mientras que, en el otro pozo donde estaba el burro trabajador, acostumbrado a hacer las cosas por si mismo, sin esperar nada de las bondades del amo, pensó, y dijo, el amo hecha tierra yo la piso y así poco a poco voy subiendo, el amo echaba más tierra él la pisaba y así logro subir a la superficie. El mismo sistema que sirvió para matar a uno salvo al otro, y así pasa en la vida real. Sustituye la palabra burro por el nombre que tu sabes, pero piénsalo no lo escribas, evitamos problemas. Otra como el gobierno te roba la vida. Entre los cientos de asesores, hay alguno que es profesional, así sabe que no se puede copular con el ciudadano en un solo movimiento y un solo golpe, aunque ha casos que sí. El ejemplo es este, si pones en una tartera agua muy caliente, y tiras una rana al agua, en el momento del contacto la rana saltara fuera de la tartera. Pero si hechas la rana a una tartera de agua fría, la rana permanecerá cómodamente en el agua, y poco o a poco muy poco a poco vas subiendo el gas la rana se va adaptando a esa subida de temperatura, notara que ya no hace frio, pero ira soportando ese pequeño incremento de temperatura, hasta que cuando se quiere dar cuenta la rana esta pereciendo en el agua hirviendo. A la rana estúpida puedes ponerle nombres, pero piénsalo no los escribas. NOTA-Ayer un fulano reconoció unos hechos, en el momento que sus fanáticos estaban negando la realidad, justificando razonamientos peregrinos.